Este pequeño artículo de opinión fue inspirado por una muy querida amiga mía. Ella estaba leyendo mi blog y me pidió que escribiera mi opinión sobre el maquillaje. Yo decidí hacerlo un poco más específico y centrarme en la manera en que se pintan las adolescentes de hoy en día y por qué me molesta tanto.
Yo no soy una adolescente "normal". Tengo la mitad de 30 años y no me gusta maquillarme, lo que es considerado "raro" entre las mujeres de mi familia. De chiquita, la única experiencia que tuve con el maquillaje de verdad fue pintarme la cara con esmalte de uñas, y queda claro que mis padres me regañaron por ello. La verdad es que de niña yo no sabía apreciar ningún tipo de belleza. Rara vez pensaba que una persona era bonita a primera vista. Normalmente, tenían que preguntarme para que yo pudiera pensar en ello. Nunca me importó cómo me veía ni lo que la gente pensaba. O sea, ¡era una niña! ¿A qué niña en su sano juicio le importan más las apariencias que los juegos? En fin, ésa es la razón por la que nunca se me ocurrió maquillarme hasta hace poco.
Hace exactamente un año comenzaron a celebrarse las fiestas de XV de mis amigas. Obviamente, mi madre ya no me dejó ir de mezclilla y camisetita. Me compraron un vestido todo "bonis", me pusieron zapatillas, me plancharon el cabello y me maquillaron. No me molestó, sólo me dio flojera tener que pintarme.
En ese momento, mis amigas todavía eran inocentes y tiernas, con maquillaje discreto que las hacía brillar de lo hermosas. Yo las veía y decía: "Wow, sus ojos como que resaltan con ese color" o "Se ve bien con ese color de labial", etc... Comencé a fijarme tantito más, pero me seguía (y me sigue) siendo indiferente. Después de cumplir los quince, mis amigas comenzaron a pintarse mucho más. Las veía llegar con rubor y rimel a la escuela mientras yo me limitaba a maquillarme sólo para las fiestas. Así pasó el tiempo y de pronto me tocó ir a fiestas en las que mis amigas se veían totalmente plásticas. ¡Ya no podía ni reconocerles la cara de lo falsas que se veían!
Este es el punto: Mi problema no es el maquillaje en sí, sino que la gente se maquille tanto que pierda su belleza natural y se vea plástica, todo esto por ningún motivo. Hace unos meses, durante unos XV, una amiga llegó toda pintada de los ojos a mi mesa y me preguntó si se veía bonita. Me quedé completamente callada y ella entendió el mensaje: "Te ves falsa y no me gusta." Se sintió un poco y el tema quedó muerto.
¿Por qué a las mujeres de ahora (y, en ciertos casos, los hombres de ahora) les gusta ponerse tanta pintura en la cara? ¿Acaso ya no queda nadie que sepa apreciar la belleza natural de las personas? Yo, personalmente, prefiero a mis amigas sin maquillaje; me parecen mucho más hermosas cuando se ven naturales y no cuando parecen un montón de Barbies. Mi madre me dice que es normal y que de hecho es obligatorio en ciertos casos, como para ir a trabajar y cosas así. Yo estoy de acuerdo: un pequeño arreglo que nos haga ver más bonitas es completamente aceptable..., pero que nos bañemos de rimel y rubor hasta el punto en que perdemos nuestra identidad física no lo es. Es ridículo, tonto.
Lo peor de todo es que las personas han llegado a aceptar eso como una práctica común y adecuada. Las mujeres ya no saben apreciarse como deberían. Con toda la publicidad y el consumismo que invaden hasta el ambiente familiar, las masas se van volviendo más vanas y superficiales; ya ni siquiera pueden comprender lo que es la belleza de verdad, la interior.
Bien, esa es mi opinión sobre el maquillaje. Sin motivo y en exceso: mal.
Esto fue todo por hoy. Un agradecimiento a mi amiga Amy por haberme dado algo de qué escribir y espero que le haya gustado este escrito.
Este blog es otra forma de perder el tiempo y expresar mis opiniones sobre diferentes aspectos de mi vida. Por esto, lo verán invadido de comentarios de libros, imágenes, artículos, películas y personas, así como de pequeñas anécdotas que me pongan a reflexionar. Básicamente, es mi espacio de ocio.
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lunes, 3 de octubre de 2011
domingo, 2 de octubre de 2011
Soy el número cuatro
Hace casi un mes, una amiga mía me prestó el libro "Soy el número Cuatro". Otras dos de mis amigas también lo leyeron y dijeron que era excelente, absolutamente genial, así que el libro vino a mis manos con muy buenas recomendaciones; sin embargo, yo sabía que el libro no iba a parecerme tan genial por dos razones:
1. Hicieron una película basada en él. Por experiencia, sé que todos los libros que logran convertirse en películas son:
Por estas dos razones, yo no comencé a leer el libro sino hasta este miércoles. Mi padre lo llevó a la escuela por error cuando fue a recogerme y yo lo vi en el asiento delantero. Me dijo que mientras esperaba se había puesto a leerlo y que le pareció una pérdida de tiempo. Me preguntó por qué estaba leyendo esa tontería, si tenía el libro de El Conde de Montecristo. Yo le respondí que me lo había prestado una amiga. En fin, la plática me convenció de leerlo rápido para que mi padre ya no me criticara.
Empezó muy, muy mal. La narrativa es la que se usa actualmente en la literatura barata: Oraciones separadas. Que no tienen gran impacto. Pero se supone que deberían. Porque, de alguna manera, las comas le quitan el impacto. Y poner un punto y seguido en donde NO va es algo popular hoy en día.
¿Se dieron cuenta de lo que hice? Eso no es correcto. La lectura se vuelve pausada y atropellada. No causa gran impacto por el hecho de que este "estilo" se repite una y otra vez en cualquier parte del libro y no en las partes verdaderamente importantes (que de todos modos no hay). Los autores de este libro escriben así y es por esto que mi opinión del libro se redujo a "equis" en las primeras cinco páginas.
Aparte de la narrativa, otra cosa que me molestó cuando lo comencé a leer fueron las miles pistas que los autores "escondieron" en las páginas iniciales del libro. Es común que en una historia se muestren pequeños indicios por aquí y allá de lo que podría o no pasar como vamos avanzando en la trama. Lo que no es común ni correcto es que el autor te diga lo que va a pasar en los primeros capítulos de la trama y sin ningún tipo de discreción. Eso es hacer trampa. En tan sólo los primeros cinco capítulos del libro yo ya sabía cómo iban a terminar el protagonista y sus amigos, y eso no me gustó nada. Se esfumó la expectativa y el libro perdió mucho valor para mí.
Ya que pasamos por este punto, tengo que dejar un comentario sobre la trama: ¡Qué falta de originalidad! Los personajes vienen de un planeta lejano que es similar a la tierra. Son como los humanos, tienen nombres comunes y no hay nada que los distinga de nosotros salvo que tienen "súperpoderes". ¿Qué rayos con eso? Los autores tienen la posibilidad de inventarse un mundo enteramente diferente al nuestros, de iluminarnos con un paraíso de criaturas extrañas e inimaginables... y se limitan a inventarse a una raza de aliens idénticos a los humanos. Inaceptable. Además de esto, la historia es inmóvil. No pasa nada por la mayoría del libro, sólo unas cuántas acciones sin importancia y al final la escena de acción principal (que no fue la gran cosa por la narrativa tan mediocre.)
Otras cosas que no me gustaron:
Calificación:
Personajes-5
Trama-4
Narrativa-0
1. Hicieron una película basada en él. Por experiencia, sé que todos los libros que logran convertirse en películas son:
- Malos: por eso fue tan fácil hacer una película basada en ellos.
- Buenos, pero la película resultó ser un asco.
Por estas dos razones, yo no comencé a leer el libro sino hasta este miércoles. Mi padre lo llevó a la escuela por error cuando fue a recogerme y yo lo vi en el asiento delantero. Me dijo que mientras esperaba se había puesto a leerlo y que le pareció una pérdida de tiempo. Me preguntó por qué estaba leyendo esa tontería, si tenía el libro de El Conde de Montecristo. Yo le respondí que me lo había prestado una amiga. En fin, la plática me convenció de leerlo rápido para que mi padre ya no me criticara.
Empezó muy, muy mal. La narrativa es la que se usa actualmente en la literatura barata: Oraciones separadas. Que no tienen gran impacto. Pero se supone que deberían. Porque, de alguna manera, las comas le quitan el impacto. Y poner un punto y seguido en donde NO va es algo popular hoy en día.
¿Se dieron cuenta de lo que hice? Eso no es correcto. La lectura se vuelve pausada y atropellada. No causa gran impacto por el hecho de que este "estilo" se repite una y otra vez en cualquier parte del libro y no en las partes verdaderamente importantes (que de todos modos no hay). Los autores de este libro escriben así y es por esto que mi opinión del libro se redujo a "equis" en las primeras cinco páginas.
Aparte de la narrativa, otra cosa que me molestó cuando lo comencé a leer fueron las miles pistas que los autores "escondieron" en las páginas iniciales del libro. Es común que en una historia se muestren pequeños indicios por aquí y allá de lo que podría o no pasar como vamos avanzando en la trama. Lo que no es común ni correcto es que el autor te diga lo que va a pasar en los primeros capítulos de la trama y sin ningún tipo de discreción. Eso es hacer trampa. En tan sólo los primeros cinco capítulos del libro yo ya sabía cómo iban a terminar el protagonista y sus amigos, y eso no me gustó nada. Se esfumó la expectativa y el libro perdió mucho valor para mí.
Ya que pasamos por este punto, tengo que dejar un comentario sobre la trama: ¡Qué falta de originalidad! Los personajes vienen de un planeta lejano que es similar a la tierra. Son como los humanos, tienen nombres comunes y no hay nada que los distinga de nosotros salvo que tienen "súperpoderes". ¿Qué rayos con eso? Los autores tienen la posibilidad de inventarse un mundo enteramente diferente al nuestros, de iluminarnos con un paraíso de criaturas extrañas e inimaginables... y se limitan a inventarse a una raza de aliens idénticos a los humanos. Inaceptable. Además de esto, la historia es inmóvil. No pasa nada por la mayoría del libro, sólo unas cuántas acciones sin importancia y al final la escena de acción principal (que no fue la gran cosa por la narrativa tan mediocre.)
Otras cosas que no me gustaron:
- La mala redacción del libro. Me sorprende que las editoriales de ahora no se tomen el tiempo de corregir los errores más simples de ortografía. Para los que no sepan: sólo es un adverbio; solo, un adjetivo. Además, la mayoría de las oraciones empiezan con conjunciones como "y" y "pero", lo cual es una horrible violación de las reglas de sintáxis.
- Traducción pésima de parte de la editorial. Yo soy una fanática de la lectura en inglés y he trabajado como traductora en proyectos pequeños de fansub, así que tengo experiencia suficiente para reconocer los errores de traducción que tuvo el libro. Tan malos eran que casi podía leer la frase original en inglés.
- El hecho de que el planeta Lorien, de donde vienen los protagonistas, es tratado como un país. Museo Loriense de Sabe-qué... Aquí en la tierra hay miles de países y cada uno tienes sus propios museos y parques. Nunca he visto un museo con nombre de "Museo Terrestres de...". Esto me hace pensar que Lorien no era tan avanzado después de todo, ya que no tenía la diversidad cultural que la Tierra tiene.
Calificación:
Personajes-5
Trama-4
Narrativa-0
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Soy el número Cuatro
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